Mostrando entradas con la etiqueta Editorial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Editorial. Mostrar todas las entradas
sábado, 24 de diciembre de 2011
jueves, 8 de septiembre de 2011
El estilo, nuestro lema
Ni reglas ni censuras, todo vale si es que suma
Con la palabra Estilo ocurre igual que con Cursi, son dos términos que decimos mucho pero que pocos serían capaces de definir con un mínimo rigor. Y es que son las típicas palabras que forman parte de el saber del corazón, un saber social e irreflexivo que nos permite decir con el mayor de los aplomos que 'Pepé Luís tiene poco o mucho estilo' y después no ser capaces de definir correctamente a qué nos referimos con exactitud cuando decimos 'Estilo'.
Con la palabra Estilo ocurre igual que con Cursi, son dos términos que decimos mucho pero que pocos serían capaces de definir con un mínimo rigor. Y es que son las típicas palabras que forman parte de el saber del corazón, un saber social e irreflexivo que nos permite decir con el mayor de los aplomos que 'Pepé Luís tiene poco o mucho estilo' y después no ser capaces de definir correctamente a qué nos referimos con exactitud cuando decimos 'Estilo'.
Mis reflexiones sobre qué es el Estilo y qué es tener Estilo me permiten, tan solo, dar unas breves pinceladas sobre el tema: El Estilo es abstracto y polifacético. Es gusto, elegancia y distinción. Hijo de la sensibilidad y amante de la estética, es educado, altruista y genuino. No entiende de dinero y, aun menos, de soberbias.
Pensar y conversar sobre el Estilo es realmente divertido porque, como todo lo que sale del corazón, es libre y y muy creativo. No hay reglas ni censuras. Todo vale por que..., todo suma.
Algunas aportaciones sobe el estilo de Oscar Wilde, uno de los más memorables dandis de la historia:
- Sé tú mismo, el resto de los papeles ya están cogidos
- Ser natural es la más difícil de las posturas
- En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente vital
- Créate a ti mismo. Sé tu propio poema
- Hay que ser moderado en todo incluso en la moderación
- Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado
- Se comporta como si fuera bella. Ese es el secreto de su encanto
V&B
sábado, 27 de agosto de 2011
La esencia de LO CURSI
![]() |
| Suri Cruise |
El término cursi, aparece en el Diccionario de la RAE en 1869 con un doble matiz y en la edición de 1984 se agrega un tercero:
- Persona que presume de fina y elegante sin serlo
- Lo que con apariencia de elegancia o riqueza es ridículo y de mal gusto
- Dícese de los artistas y escritores, o de obras, cuando en vano pretenden mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados
Cursi viene de cursivo, lo que caracterizaba la 'letra tradicional inglesa' que entro en nuestro país en el siglo XIX de la mano de los documentos mercantiles. Novedosa caligrafía que fue imitada de manera burda y vulgar por los prósperos pero poco cultivados comerciantes de la época, circunstancia de la que surgió la cuasi indisoluble unión entre lo cursi y lo burgués.
Y es que el recién nacido burgués del siglo XIX se sentía muy satisfecho de lo que tenía pero poco de lo que era. De ahí, esa obsesión casi enfermiza por aparentar. Y es que se sentían tan des-clasados que tenían la imperiosa necesidad de posicionarse socialmente de ahí su obsesión por imitar al clero y la nobleza para diferenciarse a toda costa del vulgo pueblo.
La cursileria ha estado siempre más asociada a lo femenino quizás por ser un fenómeno burgués, clase social que supuso un importante ascenso de la mujer dentro del estatus familiar: La mujer burguesa opinaba sobre los negocios de su marido llegando a ser sen ocasiones su más valiosa consejera.
Tierno Galván, despertó mi curiosidad cuando dijo que cursi era una palabra que no tenia parangón en otros idiomas... ¿porqué esa férrea unión entre lo cursi y la sociedad española?
Vi&Be
Lecturas recomendadas:
Tierno Galván (1952): Aparición y desarrollo de nuevas perspectivas de valoración social en el siglo XIX: lo cursi.
Francisco Silvela (1868): La Filocalia o Arte de distinguir a los cursis de los que no lo son
Ramón Ortega y Frías (1872): La gente cursi: Novela de costumbres ridículas
Oscar Wilde (1895): La importancia de llamarse Ernesto y El retrato de Dorian Gray
Tierno Galván (1952): Aparición y desarrollo de nuevas perspectivas de valoración social en el siglo XIX: lo cursi.
Francisco Silvela (1868): La Filocalia o Arte de distinguir a los cursis de los que no lo son
Ramón Ortega y Frías (1872): La gente cursi: Novela de costumbres ridículas
Oscar Wilde (1895): La importancia de llamarse Ernesto y El retrato de Dorian Gray
jueves, 25 de agosto de 2011
El poder de la elegancia
Los hombres de esta generación se cuidan mucho más que los de las de generaciones anteriores y además de dedicar tiempo a hacer deporte, incluso acude a centros de belleza para realizarse una limpieza de cara y además cuida su alimentación. Todo esto no significa que tenga que perder su aspecto más varonil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



